En un giro inesperado en el mundo laboral, el director ejecutivo de Randstad, Sander van 't Noordende, ha declarado que la era del teletrabajo como la conocíamos ha llegado a su fin. La compañía, un gigante en el ámbito del reclutamiento a nivel global, pronostica que la nueva normalidad se centra en la asistencia a la oficina durante tres días a la semana. Esta afirmación va acompañada de una salvedad significativa: el teletrabajo, según van 't Noordende, se ha convertido en un beneficio exclusivo para aquellos talentos considerados "muy especiales".
En declaraciones a la revista Fortune, el ejecutivo ha sido enfático al señalar que la batalla por el retorno a la oficina ha concluido, dando paso a una nueva estructura jerárquica. El teletrabajo, en esta nueva configuración, se presenta como una ventaja competitiva para aquellos empleados que demuestran un rendimiento superior.

Esta perspectiva del directivo se ve respaldada por investigaciones previas que han analizado la evolución del teletrabajo. Estudios previos ya habían señalado cómo el teletrabajo y el regreso a las oficinas estaban creando una nueva división, transformándose en un privilegio para ciertos grupos.
Es importante recordar que muchos profesionales destacados de empresas de renombre como Amazon, Apple y Microsoft, entre otras, optaron por abandonar sus puestos cuando se impuso el regreso obligatorio a las oficinas.
Experiencia y Networking: Las Claves del Teletrabajo Actual
"Hay que ser muy especial para poder exigir un trabajo 100 % remoto", afirmó van 't Noordende a Fortune, subrayando que esta categoría incluye a aquellos con "habilidades tecnológicas muy especiales o cierta experiencia". Esto, implícitamente, deja fuera a los profesionales de la Generación Z que inician su trayectoria laboral, quienes podrían encontrar mayores obstáculos para acceder a esta modalidad.
"El trabajo freelance ha experimentado un auge en las últimas décadas, pero también exige habilidades particulares: sólidas capacidades comerciales y de networking, atributos que no todos poseen".

Sin embargo, van 't Noordende contradice la tendencia de muchas empresas al cuestionar el horario laboral tradicional de 9 a 5. El líder de Randstad sugiere que los cambios introducidos por la pandemia, en términos de flexibilidad, podrían mantenerse hasta cierto punto. Considera más viable un modelo híbrido a largo plazo, que evite los extremos de rigidez y libertad que caracterizaron diferentes momentos del pasado.
La consultora de recursos humanos observa que, con la excepción de algunos bancos en grandes ciudades, las empresas se inclinan por un modelo híbrido, que combina entre tres y cuatro días de trabajo presencial con algo de teletrabajo.
Imagen | Foto de krakenimages en Unsplash
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